MANOLO BAUTISTA (Córdoba, 1974)

Artista comprometido de lleno con las nuevas tecnologías, se acerca a ellas utilizándolas como cualquier técnica tradicional. Partiendo de imágenes encontradas, pero siempre buscadas, y filtradas por la especial intención del artista, las manipula, las moldea hasta conseguir la idea que quiere transmitir: las modela como escultor de formación que es.
En su obra siente la necesidad de expresar, por un lado, su mundo interior no exento de cierta ironía y causticidad, y por otro lado, su reacción frente al entorno, su postura ante el mundo que nos ha tocado vivir.

NATIVIDAD BERMEJO (Logroño, 1961)

Pertenece a ese grupo de artistas surgido en los años ochenta, cuyo trabajo se desarrolla entre los límites de una cierta intimidad, hasta cierto punto hermética y enigmática, y el cultivo de lo conceptual.
Con una obra de extremada calidad y siempre consecuente con sus planteamientos conceptuales y estéticos, el trabajo de Natividad Bermejo es una constante invitación a la reflexión y también a experimentar con la vista.
El arte es un ejercicio de aprender a ver, a estudiar y comprender una imagen que por su situación o por haber perdido referencia de su escala, adquiere valores semánticos nuevos. Una sorpresa. Una mirada que persigue no tanto certezas cuanto preguntas.

JAIME BURGUILLOS (Sevilla, 1930 - 2003)

Solía decir Jaime Burguillos “Para mí la pintura ha sido siempre hablar conmigo  mismo, entenderme, estar sólo pero acompañado”. Nació en la misma calle que su paisano Luis Cernuda. Y, como él, su obra está llena de aires, de atmósferas, del complejo ejercicio de atrapar lo imposible.
Tras un breve periodo figurativo desarrollado en los años cincuenta coincidiendo con su primera etapa como pintor, evoluciona hacia una pintura más esencial, llegando al campo de la abstracción más pura siendo siempre la lírica del color, el eje principal de su obra.

CARMEN CALVO (Valencia, 1950)

Esta artista ha creado un universo plástico personal y reconocible en el que recoge fragmentos de su alrededor y su interior, para construir con ellos sus creencias vitales y líricas. Su lenguaje, cargado de originalidad y nostalgia, nos envuelve en un mundo evocador, en una especie de homenaje a la historia más cercana y lo que ésta tiene de memoria colectiva.
Su larga trayectoria expositiva y su compromiso, inequívocamente experimental, configuran una de las propuestas más representativas del arte español de hoy.

RUBEN GUERRERO (Sevilla, 1976)

Nos hallamos ante un artista singular que nos transporta a una realidad profunda a la vez que sugerente y enigmática. Con un complejo universo lleno de referencias, su rica iconografía nos remite a paisajes casi metafísicos.
Lenguajes asimilados del pop pero transformados por la óptica actual, nos dan una medida del mundo de la información en el que vivimos.

IMI KNOEBEL (Alemania, 1940)

Seguidor de Joseph Beuys e influido por sus enseñanzas, su trabajo, tanto en el campo de la pintura como de la escultura, ha tenido un carácter conceptual empleando a lo largo de los años, una variedad importante de materiales.
La pintura deja de estar acotada a un lienzo y se expande por el soporte convirtiéndose en objeto pictórico, formas casi escultóricas que nos ofrecen diferentes visiones espaciales.

JORGE MOLDER (Portugal, 1947)

Nació en Lisboa, donde vive y trabaja. Su obra, siempre organizada en series, afronta el reto de su propia representación jugando con duplicidades e invitando al espectador a cuestionarse los límites. Las fotografías que se presentan en esta exposición pertenecen a una serie de más de 30 imágenes que recogen un estudio sobre las manos: formas nuevas e inesperadas que nos llevan al descubrimiento permanente de la infinidad. El artista no pretende contar un relato sino motivar a los espectadores a que sean ellos los que, a partir de las imágenes, generen nuevas historias. El empleo del blanco y negro y de las sombras, acentúa el misterio de las escenografías recreadas por Molder.

MARTIN PARR (Inglaterra, 1952)

Empezó a desarrollar su trabajo como fotógrafo a mediados de los años setenta. Sus primeras obras fueron siempre en blanco y negro, pasándose posteriormente al color ya hacia 1984.
Su trabajo incide siempre en el campo de lo antropológico y siempre con ciertos toques satíricos, características éstas que llegan a provocar en el espectador diferentes y ambiguas reacciones emocionales.

LILIANA PORTER (Argentina, 1941)

Juguetes, muñecos y fotografías son sus principales materiales de trabajo. Indagando en las paradojas de la representación y yuxtaponiendo de manera irónica estos elementos, consigue crear entre ellos un desconcertante diálogo.
La artista juega a confundir al espectador, a camuflar sus verdaderas intenciones, consciente de que todas las cosas tienen el potencial de muchos significados, que de lo inofensivo a lo terrible, de lo gracioso a lo triste, existe una frontera estrechísima que acerca más que separa.

JOSE MARÍA ITURRALDE (Cuenca, 1942)

En 1968 accede como becario al Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid, donde realizó sus primeros trabajos con ordenadores. Desarrolló un tipo de arte próximo a la ciencia y que se recoge en sus célebres Figuras Imposibles, serie a la que pertenece laobra que aquí se presenta. También es creador de las Estructuras Voladoras, obras tridimensionales capaces de volar. En sus obras más recientes se ha centrado en el estudio del color y su influencia sobre las emociones y el estado de ánimo.

 

 

© Galeria Rafael Ortiz