LA CURVA DEL MUNDO
| El mundo como espacio físico. Como espacio soñado. Como metáfora de nuestros anhelos. El mundo que no se conoce. Lo intuible, lo inabarcable, las experiencias místicas. Los recorridos por terrenos desconocidos y reales de la mente. El aprendizaje, la conjunción, el encuentro. La fantasía, la experiencia. |
Son algunos de los argumentos de esta muestra que hará convivir obras de autores consagrados con otros más jóvenes, bocetos con obras terminadas, y éstas con objetos anónimos. Creaciones de gente olvidada, huellas del pasado que, de alguna manera, nos conmueven. Viajeros sin pasaje. Viajes heroicos. Vicisitudes. Artistas participantes:
Mariano Bertuchi
A.Billing
Joan Brossa
Ellsworth Kelly
Ángel Padrón
Betsabeé Romero
Néstor Sanmiguel
Ignacio Tovar
Patricio Vélez
Zush
ANÓNIMO I (Siglo XIX)
Esta pieza ornamental de finales del S. XIX nos inspira un mundo contrapuesto y desconocido por lo sólido de lo artificial y lo frágil de lo natural. Seguramente, ese acercamiento del autor a lo exótico, hizo soñar a muchos.
ANÓNIMO II (Siglo XX)
¿Hay algo más remoto que lo imaginado? ¿Y si se imagina sobre lo imaginado?. Esta modesta talla nos habla de un viajero infatigable, orgulloso, arredrado, bravucón y asustadizo. Caricatura de un icono del siglo XX, lo ingenuo de su realización nos lo humaniza.
ANÓNIMO III (Siglo XX)
Posiblemente en la elaboración de este objeto, el artífice desarrolló todo su potencial de evocación. Un trasatlántico realizado con restos de materiales es mucho más que un trasatlántico.
Mariano BERTUCHI (Granada, 1884)
Cuando el artista acomete este pequeño dibujo, la experiencia del viaje y el conocimiento adquirido, nos evoca tierras nuevas, casi ignotas en esa época, que nos hacen soñar.
Anna BILLING (Suecia, 1849-1927)
En estos paisajes de finales del siglo XIX, la autora nos hace reflexionar sobre el transcurso del tiempo, sobre los viajes y sobre el orden de las cosas. Referencias naturales como montañas y vegetación, cascadas y ríos, se contraponen a misteriosas construcciones y a lo que es más sorprendente, el progreso, representado por un tren que hace y deshace el camino.
Joan BROSSA (Barcelona, 1919)
A modo de rosa de los vientos. Un espejo roto. La forma circular, los destellos del sol y las cuatro direcciones geográficas, bastan para sugerir un viaje abierto que el espectador decide.
Ellsworth KELLY (New York, Estados Unidos, 1923)
Importante figura dentro del arte contemporáneo, en esta obra tan singular, tan anómala dentro de su producción, nos sumerge en la visión de ríos fluyentes, verdaderos caminos, vías que tan importantes han sido en la historia de la Humanidad.
Ángel PADRÓN (Santa Cruz de Tenerife, 1969)
Aquí, el artista reflexiona sobre el mundo a través de las medidas. Lo no abarcable se reúne en un conjunto que aporta proximidad. Su título, tan elocuente y esclarecedor, nos remite a un museo en el que todo está organizado. La altura de la instalación es justo, la altura del autor.
Betsabeé ROMERO (México D.F., México, 1963)
El mundo no es lo que parece. Cada ángulo nos desvela aspectos nuevos. Aquí lo desconocido se somete a una disección imposible de completar.
Néstor SANMIGUEL (Zaragoza, 1949)
La pintura como mapa en el que recorridos mentales se ordenan sistemáticamente. El color se nos desvela como accidentes de este territorio. Las líneas añaden una complejidad matemática como la de los propios sistemas cristalográficos. Micromundos que aglutinan las distintas culturas que este artista viajero nos ofrece.
Ignacio TOVAR (Castilleja de la Cuesta, Sevilla, 1947)
Aprehender lo imposible. Mares evocadores con nombres de personas. Corrientes de terciopelo en los que bañar la mirada.
Patricio VÉLEZ (Quito, Ecuador, 1945)
Uno de los lugares míticos del orbe, la Amazonia, recibe la visita de alguien que lo conoce bien: Patricio Vélez. En estas obras el artista nos acerca a este lugar, manteniendo el misterio pero despojándolo de su carga exótica. Haciéndolo asequible; casi familiar.
ZUSH (Barcelona, 1946)
Desde dentro, en este estado alerta de la consciencia, Zush nos enseña formas nuevas, texturas, colores conectados con la psicodelia. En estas obras se ve a la vez la grandeza y la pequeñez del ser humano.
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